A cerca de la REVOLUCIÓN y el ESTADO

En la historia de la humanidad se han desarrollado grandes cambios producto de la transformación cultural y/o invención técnica y tecnológica, los más importantes en orden cronológico son:

El surgimiento de la agricultura y las comunidades sedentarias.

  1. El surgimiento de la escritura, el papel y la tinta.
  2. El surgimiento de la navegación, la brújula y la cartografía.
  3. El surgimiento y desarrollo de la economía Capitalista.
  4. El surgimiento y desarrollo del Estado.
  5. El desarrollo de teorías científicas, sociales, políticas y humanas, entre estas la teoría del PROGRESO basada en el desarrollo de la MODERNIDAD.
  6. El desarrollo de la tecnología o “revolución” tecnológica.

En la vida de las mujeres y de los hombres hay momentos en los cuales deciden cambiar el rumbo de sus vidas y hacer una ruptura con el pasado, este cambio no es entendido como revolución, es más bien parte del proceso mismo de sus vidas.

El concepto REVOLUCIÓN hace alusión a cambios radicales tanto en lo histórico, como en lo cultural, científico, técnico y/o tecnológico, transformando las relaciones sociales, económicas y políticas de la sociedad, el país y /o la nación.

En la historia de la sociedad Occidental han existido momentos en la vida de pueblos, naciones y Estados en los cuales las condiciones históricas, la situación de pobreza o desigualdad en el reparto de la riqueza es decir de la Tierra y los recurso naturales, la crisis política, la ausencia de valores humanos, la corrupción y un sistema educativo reproductor de modelos económicos sustentados en el dinero y en la asimilación de competencias laborales, generan las condiciones para que una sociedad inconforme realice una REVOLUCIÓN, bien pos vías pacíficas o violentas, esto último de acuerdo al grado de desarrollo cultural del país, en espacial a su sistema político y cultura política.

A cerca del ESTADO, este es una estructura que surge en la edad Antigua que solo hasta la MODERNIDAD en el siglo XVIII adquiere las características que tiene el día de hoy, estas son:

  1. Un territorio: el país
  2. Una administración: la burocracia
  3. Unas Leyes: La Constitución
  4. El monopolio de la fuerza legítima: las FUERZAS ARMADAS

El ESTADO desde la MODERNIDAD se ha convertido en una institución permanente que debe responder por el bienestar de sus ciudadanos, pero este objetivo se ve afectado negativa o positivamente según las ideas políticas del Gobierno de turno y sus intereses.

Principios, Ideas y Valores de las principales Ideologías

Conservadurismo o Conservador

La tradición es lo más importante al igual que la familia, por esta razón no se cree en el cambio ni en ideas transformadoras o revolucionarias. Por lo general el poder esta representador por una voluntad masculina: el Patriarcado, por ejemplo en el Papa, o en Dios Padre o en el padre.

Esta ideología conservadora se acomoda a ideas económicas tradicionales o capitalistas, como por ejemplo la explotación de grandes extensiones de Tierra para la exportación de materias primas y/o alimento.

Aparte de la familia lo más importante es la propiedad privada y la acumulación de bienes para representar poder.

Liberalismo

Lo más importante es el Individuo y su Libertad tanto económica como política, de esta manera se cree en la movilidad social y en la libertad de pensamiento, expresión y emprendimiento económico.  Se defiende y promueve la propiedad privada y el valor económico de las cosas, es decir el Mercado se privilegia sobre lo Público.

Esta Ideología en su momento, siglo XVIII, fue revolucionaria por su alto impacto transformador en la vida de los países y naciones de Europa y Norte América, por generar grandes transformaciones urbanas y el surgimiento de una nueva clase social:La Burguesía.

Hoy en día el poder del Capital, es decir el dinero, se establece en algunos Estados por encima de los Derechos Humanos, de incluso las burguesias Nacionalistas y del Estado mismo, constituyéndose una clase financiera que define el horizonte político.

Socialismo o Comunismo

Lo más importante son los Derechos Humanos, lo público y las comunidades. El bienestar ciudadano es responsabilidad de todos, de esta manera lo más importante es un Estado que garantice la Igualdad ante la Ley, una distribución equitativa de la riqueza y la promoción de la cultura y los valores ancestrales.

Lo Publico, es decir lo que es de todos o lo que concierne a todos esta por encima de lo privado, siendo lo más importante la Salud, la Educación, el Empleo bien remunerado (o sea el trabajador), la vivienda y la recreación y la cultura. La solidaridad, la reciprocidad, el amor y el respeto son sus principales Valores éticos.

Anarquismo o Anarquía

Lo más importante es el individuo con relación a su comunidad, así la individualidad es la garantía de una ciudadanía que promueve su cultura y que asume como propio el desarrollo de la comunidad.

Lo público no solo es representativo del desarrollo cultural de las comunidades y de las naciones, sino que además es el Patrimonio de todos y todas.

Ninguna Institución como el Estado o la Iglesia pueden garantizar los Derechos de las personas, solo el individuo en relación con su comunidad, de esta manera el Reconocimiento y la Autonomía los principales valores éticos.

NACIONES INDIGENAS

Aportes de la Nación Aymara-Quechua a Bolivia y a la humanidad

Jaime Quispe Callisaya: Consultor Internacional, Diplomático, Docente Universitario en Francia

La Nueva Constitución Política de Bolivia (NCPB) declara a Bolivia como un Estado Plurinacional, sinónimo de la existencia de varias Naciones dentro de un Estado unitario.
Esta Constitución, es el reconocimiento de la resistencia de las Primeras Naciones o Naciones Indígenas a políticas de etnocidio y genocidio cultural perpetrado por un Estado colonialista.

Es el reconocimiento también, de que en estas tierras, han vivido y viven las Primeras Naciones desde tiempos inmemoriales. Hoy en día, esta civilización representa la mayoría en la población boliviana.

Pero, la constitución reconoce también otra civilización: la occidental. Entre ambas se debe crear la nueva Bolivia, enriquecerse mutualmente de sus particularidades cada una para crear la nueva Bolivia plurinacional.

Breve historia de la Nación Aymara-Quechua
La Nación Aymara es una de las civilizaciones más antiguas de este continente; los nombres en aymara (o jaqe aru) de los lugares, montes y ríos demuestran claramente el desarrollo de esta civilización en el continente sudamericano (Alain Labrousse).

Los Aymaras fueron una de las primeras civilizaciones en crear sus propias instituciones, hasta llegar a formar lo que hoy en día se llama Estado.

Según los distintos periodos, los historiadores, antropólogos clasifican a los Aymaras como la Cultura Puquina (-3000/-1900 A.C.), Civilización Chiripa y Huncarani (-1900/-100 A.C.), seguidamente civilización Tiwanacota (durante el periodo -100 A.C./1100 D.C.) ulteriormente Kolla (A partir de 1100 D.C.) porque forman parte del Kollasuyu (Imperio Inca).

Muchos autores afirman que esta civilización fue mucho más antigua que la Egipcia o la Babilonica (Dossiers Archéologie, N° 262-avril 2001), y una de las civilizaciones más desarrolladas de su época.

El Origen de la Nación Quechua o Aymara también es alimentado por leyendas. De igual manera, los cronistas e historiadores divergen al respecto, pero una mayoría afirma que los primeros Incas tenían orígenes Kollas “Está visto que los Incas del Cuzco no fueron sino un desprendimiento de la civilización Kolla del Tiwanacu.”(Augusto Guzmán).

Esta afirmación nos ayuda a comprender el por qué de los Quechuas en adoptar la misma organización, social, económica, política (el ayllu) y los mismos dioses que los Aymaras.

“En el Tawantinsuyu es donde las instituciones Aymaras cobraron especial relieve, ampliándose en magnitud y sistema, pero conservando su sistema social, colectivista” (Alipio Valencia Vega).

Además, el sistema de los Incas, supieron preservar, las particularidades de las diferentes Naciones que la componen ya que hoy muchas de ellas guardan sus lenguas, sus vestimentas, etc.

Desde 1532 fecha de la llegada de los españoles al Imperio Inca o territorio Aymara Quechua., todos los habitantes de estas Primeras Naciones se convirtieron en “Indios”, este apelativo despectivo dura hasta 1953. A partir de esta fecha se les denomina campesinos, etnias, comunidades, pueblos autóctonos, Aborígenes pueblos indígenas u originarios.

Utilizaré el término de Nación, tal como se define en el derecho internacional y en la NCPB, porque tienen un territorio, una cultura milenaria, una religión y muchas lenguas.

Estas Primeras Naciones o Naciones Indígenas no fueron reconocidas en la primera independencia de Bolivia; aunque indirectamente contribuyeron con las revueltas como la de Tukaj Katari, por ejemplo.

El proceso de la libre determinación ya está en marcha culminará con la instauración de un órgano político de estas Naciones.

Con la NCPB se reconoce a estas Naciones y pertenecer a estas Naciones depende de uno mismo, es el principio de la auto identificación.

Un europeo que vive en un ayllu si se identifica como aymara y si respeta las normas ¿quiénes somos para decir que no es aymara?; y con mayor razón, un campesino, un obrero, fabril si se identifica como aymara, como quechua o como de cualquier Nación indígena depende de él y únicamente de él; y no utilizar términos racistas para excluirlo como el mestizaje.

Cuando se habla de Naciones en los países desarrollados no se habla de colores, ni de razas, ni del grado de mestizaje sino de ciudadanos.

Aportes de la Nación Aymara-Quechua
El aporte de la Nación Aymara Quechua a la humanidad no es exhaustivo. Para comenzar, lo declarado por la UNESCO como patrimonio de la Humanidad: el fuerte de Samaipata, Tiwanaku, los Kallawayas, Machu Picchu.

Luego podemos añadir lo aportado en materia culinario: la papa con más de 400 variedades repertoriadas y su forma de conservar durante años (el chuño, la tunta); la quinua, la hoja de coca.

Animales como la llama, guanacu, vicuña y todos sus derivados. Sus vestimentas: la chalina, el arsu o vestido, el poncho, el lluchu o gorro que tan alegremente lo llevan por las calles europeas y otras partes del mundo durante el invierno.

Igualmente, la democracia se enriquece gracias a la democracia occidental y la democracia aymara quechua.

La primera se caracteriza por tener una mayoría y una minoría, mientras que la segunda es una democracia consensuada.

Pero también, la democracia boliviana mejorará gracias al reconocimiento del derecho consuetudinario de las Primeras Naciones.

Como acaba de ser adoptada la NCPB, las nuevas leyes y el derecho consuetudinario deben adecuarse a la Constitución y a los Tratados Internacionales que nuestro país ha ratificado. De esta forma evitar interpretaciones someras como los tratos crueles, degradantes e inhumanos.

Un Nuevo Desarrollo Preservando Nuestro Mundo
Otro aporte de la Nación Aymara Quechua es sin duda el vivir en el ayllu, que está basado en principios éticos y morales que en la NCPB se traduce como Suma Qamaña o Bien Vivir.

El ayllu, es el núcleo de la organización Aymara Quechua; porque el conjunto de ayllus forman la marka y las markas forman el suyu y los suyus el Tawaintisuyu (cuatro partes del sol) o territorio de los Incas.

El principio de Suma Qamaña en el ayllu es el respeto a nuestra biosfera, es preservar el bienestar, el equilibrio de todos los hijos de la Pachamama o madre tierra.

Este principio, nos ayuda a plantear un desarrollo integral, que no solo sea un desarrollo económico, sino también social, medio ambiental., donde los hombres practican la reciprocidad (el ayni) y el respeto con el mundo que nos rodea; e incluso y sobre todo con la Pachamama.

MIGUEL LEÓN-PORTILLA

Nación y Estado

FotoLas naciones indígenas, como la maya, la mexica o la zapoteca, poseedoras de una gran cultura FOTO María Luisa Severiano

En nuestro nuevo milenio hay en muchos lugares del mundo movimientos que reivindican, en formas a veces muy álgidas, nacionalismos separatistas y también autonomía. En este contexto hay una palabra que puede arrojar luz para comprender y valorar esta situación. Dicha palabra es nación.

Aproximadamente hasta finales del siglo XVII ella en español, al igual que nation en francés y en inglés, designó a un grupo social o pueblo originario de determinada región, cuyos miembros compartían un gran número de tradiciones y modos de ser, así como una misma lengua. Con esta acepción se habló, entre otras muchas, de la nación escocesa, catalana, vasca, borgoñona, corsa y, en el caso del Nuevo Mundo, de las naciones indígenas, la maya, la mexica, la zapoteca, la quechua y muchas más.

Tiempo después, coincidiendo casi con el cambio dinástico en España, es decir, de los soberanos de la Casa de Austria a los Borbones, el término nación fue adquiriendo connotaciones que lo aproximaron a la significación de la palabra Estado. Este se entendió como entidad integrada por un grupo social numeroso, establecido en un territorio y formando una unidad política, con su propio gobierno que ejerce sus funciones de acuerdo con una constitución y otras leyes, y es reconocido como tal por los otros estados

La palabra nación fue perdiendo elementos de su antigua significación, como los de la posesión de tradiciones y costumbres en común, religión y aun lengua, ya que pudo aplicarse a estados plurilingües y multiculturales. Estos habían surgido debido a distintas causas. Unas veces -como ocurrió en España- debido a alianzas matrimoniales, cual fue el caso de los reinos de Castilla y Aragón. Otras, por asociaciones de antiguas naciones, como sucedió con la Confederatio Helvética. Y también hubo entidades plurilingües y multiculturales a consecuencia de conquistas. Esto se produjo en el Nuevo Mundo, donde numerosas naciones indígenas, tenidas a veces como antiguos reinos, pasaron a ser colonizadas en el seno de los virreinatos españoles. Más tarde, consumada la independencia de los países hispanoamericanos, las naciones indígenas quedaron subsumidas dentro de ellos, convertidos ya en repúblicas soberanas. Al referirse a dichas repúblicas se les llamó tanto estados como naciones. Así se dijo la nación mexicana, peruana, chilena… Otro reflejo de ese cambio de significado de la palabra nación se dio bastante tiempo después al establecerse organizaciones como la Liga de las Naciones y la de las Naciones Unidas. Y con el mismo sentido que equipara lo nacional a lo estatal, se han acuñado expresiones como las de “lengua nacional”, “Asamblea nacional”, “soberanía nacional” y “nacionalidad”.

De esta suerte, las palabras Estado y nación llegaron a tenerse en la práctica como sinónimas. Esto, que parecería resultado de una mera evolución semántica, tiene en el fondo implicaciones muy complejas y hondas. Me fijaré en el caso de Francia. Bajo el reinado de los Borbones se acentuó la tendencia centralista que se había producido con el fin de consolidar su unidad. En Francia, como en otros países europeos, entre ellos España e Inglaterra, la integración de un Estado (reino, imperio…) no implicó originalmente la homogeneidad cultural y lingüística de su población. Así, en Francia coexistieron los bretones, alsacianos, normandos, vascos, occitanos y otros. En Inglaterra, además de los anglosajones, hubo y hay galeses, escoceses e irlandeses. En España el mosaico de los diferentes grupos -considerados históricamente como naciones- abarcó a los castellanos, leoneses, aragoneses, catalanes, vascos, gallegos y otros.

Ejemplo claro de una antigua aceptación de la pluralidad de naciones en el interior de un Estado o reino -con diversas culturas y lenguas propias- lo tenemos en el llamado sacro imperio romano germánico. En él eran aceptados como reinos integrantes, distintos pueblos de lenguas tan diferentes entre sí como el alemán, checo, húngaro, italiano, flamenco y aun el francés y otras varias.

Francia, con su actitud centralista, se convirtió, en cambio, en el ejemplo de lo que en ocasiones quiere expresarse al hablar de Estado nación o Estado nacional. Ello significa que el estado busca constituirse en una entidad, en la que las diferencias culturales y lingüísticas no deben ser tomadas en cuenta y, de ser posible, deben desaparecer como un obstáculo a la “unidad nacional”.

La tendencia centralista avanzó más, consumada la Revolución Francesa, y se reflejó con gran fuerza en la denominación de las entidades regionales. Se suprimió la designación oficial de las regiones históricas, como la Borgoña, Normandía, Bretaña, Delfinado, Provenza, Languedoc. Las divisiones territoriales oficiales, “los departamentos”, adquirieron otros nombres, podríamos decir anodinos, sin tradición histórica. Ejemplos de esto son Alto Rin, Bajo Rin, Loira, Bajos Pirineos, Altos Alpes, Altos Pirineos, Sena inferior. En Francia se produjo además un movimiento expansivo, encabezado por Napoleón. Supuestamente pretendió éste, de forma enloquecida, extender los beneficios de la Revolución Francesa -la libertad, fraternidad e igualdad- a los distintos países de Europa. En cierto modo quiso homogeneizarlos emprendiendo dramáticas y absurdas guerras de conquista hasta que su ambición pudo ser detenida.

En España se produjo también un proceso homogeneizante al establecerse el régimen de provincias, denominadas muchas veces con el nombre de su ciudad capital: así, por ejemplo, Cáceres y Badajoz en la antigua Extremadura; Barcelona, Girona, Lérida y Tarragona en Cataluña, o las correspondientes provincias en los casos Andalucía y Galicia.

En el Nuevo Mundo las regiones consideradas como antiguos reinos, por ejemplo los de Nueva Galicia, Guatemala, Michoacán, Nueva Vizcaya, Nuevo León… se convirtieron en intendencias. Y paralelamente a lo que ocurría en España, se fue haciendo a un lado la antigua política lingüística que había dado entrada a idiomas como el náhuatl, maya, zapoteco, quiché, quechua y aymara, y se buscó imponer universalmente el español. De esta suerte dejaron de enseñarse, tanto en las escuelas de la península como en las del Nuevo Mundo, lenguas poseedoras de ricas literaturas como el catalán o el náhuatl y el maya.

La concepción del “Estado nación” o “Estado nacional” ha perdurado por mucho tiempo, y aún ahora tales designaciones se emplean con frecuencia como ignorando o soslayando lo que realmente implican: un radical centralismo cultural y lingüístico. A partir, sin embargo, de las décadas recientes las cosas han comenzado a cambiar, en algunos casos abruptamente. Me estoy refiriendo a los movimientos que en muchos lugares del mundo han surgido reivindicando los atributos, por no decir los derechos de las antiguas naciones que, con hondas raíces históricas, a pesar de todo, han perdurado en el contexto de diversos estados.

Pasemos revista a la situación contemporánea. Comencemos con lo que ocurre en Europa. En Francia hay movimientos reivindicatorios entre los bretones, los corsos, los vascos y otros. En Inglaterra son los galeses, los escoceses y los irlandeses del norte los que propugnan por sus derechos ancestrales. En España, huelga casi decirlo, están principalmente los vascos, los catalanes y los gallegos. No obstante que, desde su constitución de 1978, se ha organizado España en función de comunidades autónomas tomando en consideración sus raíces históricas, la búsqueda de algo más que autonomía en el caso del País Vasco y la exigencia de un nuevo estatuto en Cataluña, han dado lugar a situaciones, unas veces difíciles y otras dramáticas. Como los corsos y los irlandeses del norte, los vascos han recurrido al terrorismo para dar fuerza a sus exigencias. Y, Ƒqué puede decirse de los pueblos de la antigua Yugoslavia que, separados, han dado lugar a no pocos “estados nación”?

En el continente americano son los grupos indígenas los que demandan autonomía. Ello ocurre en México, en el que el levantamiento armado de los zapatistas de Chiapas se ha hecho oír en el ancho mundo. Y también la exigencia de autonomía se ha dado entre no pocos grupos indígenas de Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Ecuador, Perú, Bolivia y otros países.

ƑPodrán encontrarse soluciones que vuelvan viable la convivencia de distintas naciones o pueblos con sus culturas y lenguas diferentes, en el seno de un mismo Estado? ƑNada tiene que enseñarnos a este respecto el caso de Suiza? En la Confederatio Helvética vive en paz gente de lenguas y culturas diferentes, de origen germánico, francés, italiano y romanche. En Europa ha habido además una larga tradición de convivencia histórica entre pueblos de lenguas y culturas distintas. Esa convivencia pacífica fue la que precisamente propició la perduración de las diferencias culturales y las distintas lenguas dentro de un mismo país. En el Nuevo Mundo hasta hoy conviven en paz muchos pueblos indígenas, aunque oprimidos por la sociedad mayoritaria. Las demandas de una autonomía consensuada, no necesariamente implican ruptura de la unidad de un país. Autonomía no significa soberanía.

Sin duda el proceso de reivindicación de los pueblos y naciones históricas exige amplia consideración. Es éste un tema de nuestro tiempo y podría añadirse que, si es visto como problema, habrá que encontrar las formas de encauzarlo por caminos pacíficos aprovechando experiencias positivas. Muestran ellas que, a pesar de problemas, las diferencias culturales han sido fuentes de creatividad.

LENGUAS Y NACIONES INDÍGENAS EN COLOMBIA

ESTRUCTURA DEL ESTADO COLOMBIANO

Un comentario »

  1. aaaaaaaaaaaaaauuuuuuuuuuuuuuuuuaaaaaauuuuuuuuuuuuuauuuuuuuuauauauauauauaua que rebuenisima recontrasupermegarecotrisimomasquechevrisimoestupendisimapagina

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